Compilado por CCATA
Actualmente las personas nacidas en la ciudad se sorprenden cuando a los andinos (a los que no hemos perdido nuestra identidad o la recuperamos) nos escuchan hablando en castellano en la que nos tratamos con cariño con las expresiones de hermano o hermana. Es necesario aclarar que cuando nos tratamos en runasimi o quechua con las expresiones de wayqéy, panáy, etc. se hace con más dulzura, cariño y espíritu fraternal, como salido desde el alma.
Piensan que somos de algún grupo religioso cristiano protestante (Testigos de Jehová, Pentecostales, Adventistas, Mormones, Luteranos, Bautistas, Evangélicos, etc.) o católico, y que por ello nos tratamos de "hermanos", lo cual de ninguna manera corresponde a la verdad. Si así piensan es porque los diversos grupos religiosos cristianos (sean católicos o protestantes) se tratan de "hermanos", razón por la cual piensan que los miembros de la religión cristiana serían los únicos con derecho a tratarse y denominarse de "hermanos".
Ninguna de las razones indicadas corresponde a la verdad, ya que desde antes que llegaran los españoles y con ellos el cristianismo, durante la época del Tawantinsuyö reinó una fraternidad, una hermandad social ejemplar que hasta la fecha, después de medio milenio, todavía podemos encontrar rasgos de ella en las diversas comunidades rurales andinas, pero con una connotación más profunda y amplia que la hermandad cristiana.
Desde el mismo instante del surgimiento del Tawantinsuyö se forjó la "hermandad tawantinsuyana" lo cual dan testimonio los diversos cronistas y estudiosos de la Cultura Andina. Quién de manera precisa recogió este hecho, de los labios de un tío inka materno, fue el Inka Garcilaso de la Vega en sus COMENTARIOS REALES (Libro 1ro. Cap. XV): "Nuestro Padre el Sol, viendo los hombres tales, como te he dicho, se apiadó y tuvo lástima de ellos, y envió del cielo a la tierra un hijo y una hija de los suyos para que los adoctrinasen en el conocimiento de nuestro padre el Sol, para que lo adorasen y tuviesen por su Dios, y para que les diesen preceptos y leyes en que viviesen como hombres en razón y urbanidad..." En este caso se está refiriendo a Manqo Qhapaq y Mama Oqllo, quienes al salir del lago Titiqaqa se dirigieron hacia el valle sagrado del Cusco.
Y en el Capítulo XVI del Libro 1ro., se lee: "Entonces dijo nuestro Inka a su hermana y mujer: "En este valle manda nuestro padre el Sol que paremos y hagamos nuestro asiento y morada, para cumplir su voluntad. Por tanto, reina y hermana, conviene que cada uno por su parte vayamos a convocar y atraer esta gente para adoctrinarlos y hacer el bien que nuestro padre el Sol nos manda"
Como se podrá inferir o colegir de estas citas, en ninguna parte se dice que la primera pareja inka hayan sido hermanos de sangre. Por otra parte cuando Manqo Qhapaq se dirige a su esposa le dice "reina y hermana", mientras que el Inka que estaba relatándole al Inka Garcilaso de la Vega dice de la 1ra. pareja inka "su hermana y mujer". Todos los demás descendientes inkas siguieron con esa tradición de hermandad entre ellos y con todos los habitantes de la Confederación Inka.
Para la posteridad quedó escrito el tratamiento fraternal que prodigaba el Inka Wayna Qhapaq, en especial a las damas de cualquier condición, a saber: "Entre otras grandezas que este príncipe hizo gala, y por las cuales sus vasallos desde temprana edad le adjudicaron el nombre de Qhapaq, fue por una que siempre conservó, desde príncipe y mantuvo cuando monarca y que los indios estimaron sobre todas las que tuvo: jamás negó una petición hecha por cualquier mujer, no importaba la edad, calidad y condición que tuviese y a cada una correspondió de acuerdo a la edad que tenía. A la que era mayor en días al Inka, le decía: "Madre, hágase lo que mandas"; a la que era de igual edad, poco más o menos: "Hermana, se hará lo que quieras"; a la menor que él: "Hija, cúmplase lo que pides"(Comentarios Reales, Libro octavo, capítulo VII).
En este texto trascrito está más claro y preciso el principio de la jerarquía, la hermandad y la familia social andina cultivado y aplicado en todo el Tawantinsuyö.
En los últimos tiempos del Gobierno tawantinsuyano los descendientes Inkas siguieron aplicándolo. Prueba de ello tenemos el caso del Inka T'itö Kusi Yupanki (penúltimo Inka de Vilcabamba), quien en su "Instrucción histórica para sus negociaciones ante la corte española" relató cómo su padre Manqo Inka iniciaba las conversaciones (llamado parlamento) con sus capitanes y demás andinos en diversas ocasiones diciendo: "Hermanos e hijos míos", "Hijos y hermanos míos", "Muy amados hijos y hermanos míos".
Mientras que cuando Manqo Inka conversaba con los españoles no utilizaba estos términos, sino de: "Señor", "Señores", "Apu", "Apukuna", etc. sólo por respeto, pero valientemente los enrostró a los españoles por toda la conducta nefasta que demostraron, diciéndoles: "Pues, ¿eso manda el Wiraqocha, que toméis a por fuerza la hacienda y mujeres de nadie? No se usa tal entre nosotros, y mas bien certifico yo, que vosotros no sois hijos de Wiraqocha sino del Supay —que es nombre del demonio, en nuestra lengua—" (Ver en Instrucción Histórica..., pág. 61, Edición Municipalidad del Cusco, 1991). Esto les dijo el Inka porque los españoles primero se presentaron ante Manqo Inka como enviados e hijos de Wiraqocha, para ayudar a los Inkas del auqa Atawallpa como en los tiempos cuando los Chankas atacaron a la ciudad del Qosqo (Cusco), pero Pizarro y su gente, una vez bien instalados en Qosqo se desenmascararon tal como eran: Unos simples ladrones viles, ambiciosos, envidiosos, fanáticos, lascivos, ladinos, agresivos, violentos y campeones de la promesa y de la mentira descarada.
Modernamente, dentro de los estudiosos de campo tenemos el caso del historiador Luis E. Valcarcel, quien en su obra "Tempestad en los Andes" (del año de 1927) también nos habla de esa hermandad o fraternidad andina con todo y con todos: "El andinismo es el amor a la tierra, al sol, al río, a la montaña. Es el puro sentimiento de la naturaleza. Es la gloria del trabajo que todo lo vence. Es el derecho a la vida sosegada y sencilla. Es la obligación de hacer el bien, de partir el pan con el hermano. Es la comunidad en la riqueza y el bienestar"
"Es la santa fraternidad de todos los hombres, sin desigualdades, sin injusticias"
De los diversos estudios últimos, tenemos el realizado por Abel Adrián Ambia, quien en su obra "El ayllu en el Perú actual" (Págs. 75-76, Ediciones Pukara, Lima 1989), recogió una interesante e ilustrativa costumbre andina en la comunidad campesina de Amarö, Provincia de Calca, Cusco, como sigue: "Dentro de la categoría del parentesco artificial se halla también la relativa a la institución conocida bajo la denominación de "wauqechanakuy" (hacerse de hermano), por el cual dos personas que gozan de mutuo afecto, y a fin que los nexos que los unen sean muchos más estrechos, deciden establecer vínculos de parentesco con la calidad de hermano, acto que se efectúa bajo la advocación de deidades católicas y de seres sobrenaturales de acuerdo a su mundo religioso,... El establecimiento del vínculo de parentesco por medio de "wauqechakuy" se realiza aprovechando el advenimiento de alguna fiesta religiosa y con la intervención del "kuraj" o anciano miembro de la familia, a fin de que éste le imprima formalismo y solemnidad al acto"
Quien mejor expresa y da testimonio vivo de la hermandad o fraternidad andina es el arte a través del canto y la danza andina. Veamos algunos casos:
& Del distrito de Umachiri, Provincia de Melgar, Puno: Tenemos que en la danza Q'aqcha ("Guerra de carnaval”) que se baila en los carnavales se inicia la danza en pareja hablando como sigue:
- Mujer: "Turacháy Luís, kay guerrata tupaykusun Umachiri llaqtanchis usuta" Traducción: Mi hermanito Luís, bailemos esta “guerra” según la costumbre de nuestro pueblo de Umachiri.
- Hombre: "Haber panacháy, tupaykusunchis, kay sumaq waraq'ayta kunan rëqsiykuchisqayki" Traducción: Haber mi hermanita, bailemos, ahora te haré conocer mi hermosa honda.
& Provincia de Calca, Cusco: Tenemos que en la danza T'ika pallay ("Recoger flores”) al bailar cantando en pareja, se dice:
- Mujer: "Hakuchu turáy qhashwamusun" Traducción: ¿Vamos mi hermano a danzar?
- Hombre: "Saraschalláy" Traducción: ¡Oh mi maicito!
Nota: Esta danza es interpretada por los alumnos de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco – Perú.
& Distrito de Ch’eqa, Provincia de Canas, Cusco: En la danza Carnaval de mi tierra, al bailar cantando en pareja, se dice:
- Mujer: "Hakuchu turáy purishasun. Hakuchu ñañáy purishasun" Traducción: ¿ Hermano vamos ya caminando? ¿ Hermana vamos ya caminando?
& Provincia de Canchis, Cusco: La cantante vernacular “Azucenita de Canchis” en su canción Kasarakuy (Casarse) cantando en pareja, en una parte de la canción, dice:
- Mujer: "Musöq ternöwan churaruspachá inglishallaman pusarusaq" Traducción: Seguro que poniéndole un terno nuevo lo llevaré a la Iglesia.
- Hombre: "Gracias nishayki panacháy" Traducción: Gracias te estoy diciendo mi hermanita.
& Distrito de Mara, Provincia de Cotabambas, Apurimac: La cantante vernacular “Clavelina de Maras” en su canción Desafío de Kunkapata, previo al canto dice:
- "Vamos hermano al desafío de Kunkapata, es la lucha final" Ahora en otra parte de la canción, dice: “Wark’amuy, wark’amuy hermano” Traducción: Ondea, ondea, hermano.
& Provincia de Canchis, Cusco: El Conjunto de música vernacular “Pumaqhawa de Sicuani” en su canción carnavalera Contrapunto, cantando en pareja, en una parte de la canción, dice:
- Hombre: "Bandurriay kapuwan panacháy, huch’uyraq hatunraq; rrondinchay kapuwan panacháy, huch’uyraq hatunraq; chayta tokaykuspa panacháy, warmi suwanaypaq, chayta tokaykuspa panacháy, qanta suwasayki" Traducción: Tengo mi bandurria, mi hermanita, incluso chico y grande; tengo mi rondín, mi hermanita, incluso chico y grande; tocando eso para robar a la mujer, tocando eso para robarte a ti.
- Mujer: "Pollëray kapuwan turacháy, chunka waranmanta; sapa muyurispas turacháy, maqt’a kumpanaypaq, sapa muyurispas turacháy, qanta kumpasayki" Traducción: Tengo mi pollera mi hermanito, de diez varas, para que en cada vuelta mi hermanito, para que tumbe al muchacho; para que en cada vuelta mi hermanito, para tumbarte a ti.
& Del pueblo altoandino de Yauri, capital de la Provincia de Espinar, Cusco: Tenemos la canción andina “Ch’uñu lawa” (mazamorra de chuño) interpretado por el “Conjunto Ecos musicales de Espinar”, en la que en una parte de la canción dice:
“Yanqan pituka, yanqan mistisa, llaqtanchis panallas mana pantayqa, puka pollerallas mana pantayqa“ Traducción: Por gusto es la pituka, por gusto es la mestiza, sólo la hermana de nuestro pueblo es segura y sin error, sólo la de pollera roja es segura y sin error.
El mensaje de este párrafo de la canción es de que, para una persona varón nacido en los andes (en la zona rural) es por gusto que quiera casarse con una de la ciudad (pituka o mestiza) porque le va a fallar y no se van a comprenderse; por eso para no cometer error alguno ni comprometer su felicidad familiar futura debe casarse con una muchacha que sea “hermana” de su pueblo rural andino como él. Es decir, con una muchacha que usa pollera roja, y que no esté alienada que ya no quiera usar sus ropas nativas como la pollera.
Nota: Las diversas traducciones efectuadas son a nivel literal, pues tienen otros significados de comprensión.
De estas citas, extractos de canciones-danzas andinas, podemos concluir que en ninguna parte se está refiriendo a los Hnos. biológicos, ni tampoco se refiere a lo religioso cristiano, sino que son expresiones de la hermandad andina sobreviviente hasta la fecha.
Para que se tenga una mayor explicación, del por qué del trato de hermano en la Cosmovisión Andina, presentamos otro trabajo inédito del Lic. Evaristo Pfuure Consa, quien, como un Hno. Andino mayor, nos expone de este tema vivencial andino bajo el título de “La Hermandad Andina” |